Esta disciplina oriental permite potenciar el desarrollo de la fuerza física y espiritual de las personas, y deriva de ejercicios de hace 6 mil años.
Mauricio Purto para El Mercurio
La materia es una construcción en base a un “lego” de 108 piezas, átomos… La física cuántica nos enseña que los átomos al desintegrarse liberan enormes cantidades de energía. Podemos decir entonces que somos pura energía, vibración… Consciente. Porque en algún punto fuimos capaces de transformar nuestra mente en un espejo de lo que llamamos realidad, una representación que nos permite enfrentar el misterio de estar vivos. Esto me quedó muy claro en la descripción que hace del hombre y el mundo la medicina china donde supe del “Chikung”.Chi se refiere al “aliento vital”, a la energía que anima a todo el universo y, en particular, al hombre. Kung se refiere al trabajo; por ende, Chikung significa trabajo sobre la energía vital. El Chikung deriva de técnicas antiguas que se remontan a 6.000 años, y actualmente se refiere a múltiples ejercicios destinados a desarrollar fuerza física y espiritual, y a fines terapéuticos “movilizando la energía humana (chi)”. La medicina china estudió la circulación del chi en el cuerpo humano y cómo influir en ella armonizándola. Los ejercicios de Chikung combinan movimientos del cuerpo, incorporando activamente la respiración y la concentración de la mente, para lograr modificar el plano energético humano. Estas prácticas son usadas para mejorar notablemente la salud, potenciando la capacidad física y mental de quienes la cultivan. El Chikung, el “cultivo de la energía vital o bioenergía”, abarca varios campos. En la rama médica del Chikung encontramos la acupuntura, la medicina con hierbas, los masajes chinos (TuiNa) y, además, los ejercicios de Chikung médico. En el campo del Chikung marcial está el Tai Chi Chuan, base del Kung Fu. En la rama escolástica del Chikung están las ramas filosóficas del Tao Te Ching y el I Ching. Finalmente, en el campo espiritual, el Chikung busca la expansión de la conciencia, lo que los orientales ven como la “búsqueda de la iluminación”. Los ejercicios de Chikung en el Tai Chi Chuan pueden ser suaves, pero el trabajo puede llegar a ser intenso, y llevan a ganar fuerza, flexibilidad y equilibrio, base de un estado físico. Y más que eso. Los espacios internos de paz y silencio que se ganan al vaciar la mente son gran terapia para los apremiados primates humanos del siglo XXI que aprenden a concentrarse con una técnica milenaria.
Los ejercicios del Chikung fueron desarrollados al observar el funcionamiento de nuestro metabolismo